¿Nunca te pasó de mirar una manta ajena y pensar «eso no es para mí»? A todas nos pasa, y el punto estrella es el ejemplo perfecto: esa textura tupida de estrellitas en relieve parece cosa de tejedora experta… hasta que alguien te muestra que son apenas dos vueltas que se repiten. Hoy ese alguien soy yo.
Si ya sabes hacer cadenas y sacar lazadas, tienes todo lo necesario. Lo único nuevo que vas a aprender es de dónde sacar cinco hebras y cómo cerrarlas juntas con una cadena que forma el famoso «ojo» de la estrella. Vamos por partes, sin apuro.
Qué es exactamente el punto estrella
Es un punto de textura cerrada que se trabaja en pares de vueltas: una vuelta de estrellas y una vuelta de retorno con medios puntos altos. Cada estrella se forma sacando cinco hebras que quedan en el gancho y se cierran todas juntas con una lazada; la cadenita que hace ese cierre es el ojo, ese puntito redondo que le da el aire de estrella. Por eso el tejido queda denso, abriguito y casi sin agujeros: ideal para mantas, bufandas, cuellos y hasta fundas de cojín.
Materiales
- Lana o algodón semigrueso de color claro y liso: en hilados oscuros o matizados la estrella se pierde
- Ganchillo medio número más grande del que usarías normalmente con ese hilo (el punto es denso y tiende a apretarse)
- Un par de marcadores de puntos
- Tijeras y aguja lanera para rematar

Paso a paso: tu primera muestra
- Haz una cadena base de número par más 3 (por ejemplo, 23 para practicar).
- Primera estrella: saca una hebra de la segunda cadena desde el gancho y de las tres siguientes. Tienes 5 lazadas en el gancho.
- Toma hebra y ciérralas todas juntas de una sola pasada. Haz 1 cadena: ese es el ojo de tu primera estrella.
- Segunda estrella: saca una hebra del ojo que acabas de hacer, otra del costado de la estrella anterior (su última hebra), otra de la base de esa misma hebra y una de cada una de las dos cadenas siguientes. De nuevo 5 lazadas: cierra y haz el ojo.
- Repite la estrella hasta el final de la vuelta y termina con 1 medio punto alto en la última cadena, para que el borde quede parejo.
- Vuelta de retorno: haz 2 cadenas, gira la labor y teje 2 medios puntos altos dentro de cada ojo de la vuelta anterior. Termina con 1 medio punto alto en la cadena de giro.
- Vuelta siguiente de estrellas: 3 cadenas, gira, y saca las hebras de las primeras cadenas igual que al principio; las estrellas nuevas se apoyan sobre los medios puntos de la vuelta de retorno.
- Repite el par de vueltas (estrellas + retorno) hasta el alto deseado y remata pasando la hebra por el último punto.
Secretos para que las estrellas luzcan
- No aprietes la cadena del ojo: si queda estrangulada, la vuelta de retorno se vuelve una pelea y la estrella se deforma.
- Cuenta estrellas, no puntos. Si empezaste con 10 estrellas, cada vuelta de estrellas debe tener 10. Un marcador en la primera y otro en la última te salvan.
- Si el tejido te queda duro como cartón, no es culpa tuya: es el ganchillo. Sube medio número más y la caída cambia por completo.
- La primera y la última estrella de cada vuelta son las que tuercen el borde; revisa que la hebra final del medio punto alto quede en la mismísima cadena de giro.
- Un bloqueo suave con vapor al terminar acomoda los ojos y hace que el dibujo se vea de una vez.

Empieza por una bufanda y no pares
Mi consejo de siempre: estrena el punto con una bufanda o un cuello, que perdonan cualquier desliz de tensión y se terminan rápido. Cuando le agarres el ritmo —y se agarra rapidito, porque las dos vueltas se memorizan solas— vas a mirar esa manta de estrellitas que tanto admirabas y pensar: «esa la hago yo en un fin de semana largo». Y sí, la haces.






