Las cestas de trapillo son uno de los proyectos estrella del crochet reciclado: firmes, lindas y utilísimas para organizar la casa (el baño, el escritorio, la lana, los juguetes), y lo mejor es que se hacen con camisetas viejas convertidas en hilo. Sale prácticamente gratis, le das una segunda vida a la ropa que ibas a tirar y terminas con un objeto de deco que se vende carísimo. Te muestro todo el proceso.

Primero: haz tu propio trapillo
El «trapillo» es hilo grueso hecho de tela. Para fabricarlo, corta una camiseta de algodón (sin costuras laterales idealmente) en tiras de 2-3 cm, en forma continua: cortas casi hasta el borde y giras, formando una sola tira larga en zig-zag. Al estirarla, los bordes se enrollan solos y queda como un cordón. Un par de camisetas dan para una cesta mediana.
Qué vas a necesitar

- Camisetas viejas de algodón (cuanto más elástico, mejor se enrolla).
- Una tijera buena.
- Un ganchillo grueso (8, 10 o 12 mm, según el grosor del trapillo).
- Una aguja lanera grande para rematar.
Cómo tejer la cesta, paso a paso
- Prepara el trapillo. Corta las camisetas en tiras continuas y estíralas para que se enrollen; únelas haciendo un pequeño nudo o un ojal entre tira y tira.
- Teje la base como un círculo plano. Empieza con un anillo mágico y medio punto, y aumenta en cada vuelta (repartiendo los aumentos) hasta lograr el diámetro de base que quieras.
- Comprueba que la base quede plana. Si se ondula, estás aumentando de más; si se acopa, de menos. Ajusta hasta que apoye plana.
- Deja de aumentar para subir las paredes. Cuando la base mida lo deseado, teje una vuelta tomando solo la hebra de atrás (eso marca el borde) y sigue sin aumentar: las paredes suben solas y rectas.
- Teje las paredes a la altura que quieras. Vuelta tras vuelta de medio punto, parejo, hasta la altura de cesta deseada.
- Remata y, si quieres, haz asas. Cierra, esconde la punta con la aguja lanera y, opcional, teje o cose un par de asas a los lados.

Secretos para una cesta firme
- Trapillo parejo. Corta las tiras del mismo ancho; las desparejas dan una cesta despareja.
- Tensión firme. Teje apretado para que la cesta se sostenga sola y no se desfonde.
- Base bien plana. Es la clave de toda la cesta; dedícale atención antes de subir las paredes.
- Hebra de atrás para el quiebre. Tejer una vuelta solo por la hebra trasera marca el ángulo entre base y pared y deja un borde prolijo.
- Combina colores. Camisetas de distintos colores dan cestas a rayas o con base de un tono y paredes de otro.
Para cerrar
Hacer cestas de trapillo es de esos proyectos redondos: reciclas camisetas que no usas, tejes algo entretenido con ganchillo grueso (avanza rapidísimo) y terminas con cestas firmes que ordenan la casa y quedan preciosas. Empieza por una chica para tomarle la mano a la base plana y al trapillo, y después no vas a parar: cada camiseta vieja te va a parecer una cesta en potencia.






