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Corte y Costura

Cómo hacer trabillas (presillas) para el cinturón

· · 5 min de lectura
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¿Alguna vez te pusiste un cinturón y se te resbalaba todo el tiempo, o se te rompió una de esas tiritas que lo sujetan a la cintura? Esas tiritas se llaman trabillas (también presillas o pasadores), y aunque parecen un detalle menor, son las que mantienen el cinturón en su lugar y le dan a la prenda ese acabado prolijo de confección.

La buena noticia es que hacerlas o reponerlas es de las costuras más sencillas que existen. Te muestro los dos tipos que conviene conocer y cómo coserlos paso a paso, ya sea para arreglar una prenda o para agregarle trabillas a una falda que vino sin ellas.

¿Trabilla de tela o de hilo?

Hay dos formas de hacer una trabilla, y elegir bien depende de la prenda:

  • De tela: es un tubito de la misma tela de la prenda. Es resistente y se usa en pantalones, jeans y faldas de tela firme, donde el cinturón es ancho y se ajusta con fuerza.
  • De hilo (presilla de cadeneta): es una cadeneta hecha con hilo, casi invisible. Es perfecta para vestidos y telas finas, donde una trabilla de tela se vería tosca y solo necesitas sujetar un cinturón delgado.
Dos tipos de trabilla De tela (tubo) resistente: jeans ytelas firmes De hilo (cadeneta) casi invisible: vestidosy telas finas
La de tela es un tubo resistente; la de hilo es una cadeneta casi invisible para telas finas.

Qué necesitas

  • Para las de tela: una tira de la misma tela de la prenda (o de una parecida), hilo a tono, alfileres, tijera y una regla.
  • Para las de hilo: hilo resistente del color de la prenda (sirve hilo de bordar o varias hebras de hilo de coser) y una aguja.
  • Un cinturón a mano para medir su ancho: de ahí sale el largo de cada trabilla.
  • Plancha, que ayuda muchísimo a marcar los dobleces de la tira.
Tira de tela doblada, hilo a tono, alfileres, tijera, regla y un cinturon de cuero
Con una tira de tela, hilo a tono y poco más ya puedes hacer todas tus trabillas.

Trabilla de tela, paso a paso

  1. Corta una tira de tela. Para el ancho, calcula unos 3 cm (la trabilla terminada quedará de 1 cm). Para el largo, suma el de todas las trabillas que vas a hacer y córtalas de una sola tira.
  2. Dobla la tira a lo largo, con el derecho hacia adentro, y cose junto al borde. Voltéala al derecho con ayuda de un alfiler de gancho o un palito fino, y plánchala con la costura al centro o a un lado.
  3. Calcula el largo de cada trabilla: mide el ancho de tu cinturón, súmale un poco de holgura para que pase cómodo y agrega un centímetro a cada extremo para doblar hacia abajo. Corta los trozos.
  4. Coloca cada trabilla en la cintura: dobla los extremos hacia adentro y prende uno arriba, sobre el borde de la pretina, y otro abajo. Cuida que queden derechas y todas del mismo largo.
  5. Cose cada extremo con una costura firme, de ida y vuelta varias veces, o con un pequeño rectángulo de pespuntes. Es la zona que más tira, así que conviene rematar bien.
El largo de la trabilla pretina cinturón + dobladillo ancho del cinturón + holgura + dobladillo cose arriba cose abajo
El largo de cada trabilla es el ancho del cinturón, más holgura, más un centímetro a cada extremo para coser.

Presilla de hilo, la versión invisible

Para vestidos y telas delicadas, la trabilla de hilo es la mejor amiga. Se hace una cadeneta de hilo a mano, parecida a la del crochet pero con los dedos.

  1. Asegura el hilo en la cintura, en el lugar donde quieres la presilla, con unas puntadas firmes. Deja la aguja con el hilo largo.
  2. Haz un lazo con el hilo y pasa una nueva lazada a través de él, como una cadeneta. Tira con suavidad para ajustar y repite hasta que la cadeneta tenga el ancho de tu cinturón más un poco de holgura.
  3. Pasa la aguja por la última lazada para cerrar la cadeneta y fija el otro extremo en la cintura, a la distancia justa, con varias puntadas firmes.
  4. Remata por el revés y corta el hilo. Te queda una presilla discreta y sorprendentemente resistente.

¿Cuántas trabillas y dónde van?

La cantidad depende de la prenda. En un pantalón clásico se ponen entre cinco y siete: dos al frente, una a cada lado y una o dos en la espalda. En una falda suelen alcanzar cuatro o cinco. Lo importante es que queden repartidas de forma pareja y que haya una a cada lado de la abertura del cierre, para que el cinturón no se hunda ahí.

¿Dónde van? (pretina abierta) cierre (centro frente) espalda lado frente lado espalda
En un pantalón clásico van unas cinco o seis trabillas, repartidas entre frente, lados y espalda.

Secretos para que queden profesionales

  • Marca con jaboncillo la posición de todas las trabillas antes de coser, midiendo desde el centro: así quedan simétricas.
  • Refuerza siempre los extremos: es donde el cinturón hace fuerza al ponértelo y sacártelo.
  • Si la tela es gruesa, como el jean, haz las trabillas un poco más largas: un cinturón ancho necesita espacio para pasar.
  • Corta las tiras al hilo de la tela, no al bies, para que la trabilla no se estire ni se deforme.
  • Plancha la tira antes de cortar los trozos: una trabilla bien planchada se ve mil veces más prolija.

El resultado

Con unas trabillas bien hechas, el cinturón se queda donde tiene que estar y la prenda gana ese aire de cosa bien terminada. Es un arreglo de diez minutos que cambia por completo cómo se usa una falda o un pantalón.

Trabilla de tela terminada en la pretina con un cinturon de cuero pasado por ella
Una trabilla firme y derecha sostiene el cinturón en su sitio y se ve de confección.

Anímate a reponer esa trabilla rota que tenías pendiente, o a agregarle presillas a esa falda que siempre se te resbala. Vas a ver qué diferencia.