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Corte y Costura

Como arreglar un escote que queda abierto (sin deshacer la prenda)

· · 6 min de lectura
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Te pruebas esa blusa que te encanta, te miras al espejo y ahí está otra vez: el escote no se queda en su lugar. Se separa del cuerpo, se abre hacia adelante y deja ver más de lo que quisieras. Lo primero que piensas es que cosiste algo mal, pero casi nunca es eso. Un escote que se abre es un problema de ajuste, y la buena noticia es que tiene arreglo sin deshacer toda la prenda.

Después de años arreglando ropa propia y ajena, aprendí que casi siempre se soluciona con una costura pequeña y bien ubicada. Acá te muestro por qué pasa y tres formas de resolverlo, según el tipo de escote y la tela.

¿Por qué se abre el escote?

Antes de coser conviene entender la causa. Si no, corriges el síntoma y el escote vuelve a abrirse a la semana.

  • El escote es más ancho o más profundo de lo que tu cuerpo necesita: sobra tela en el borde y esa tela se vence hacia afuera.
  • La tela se cortó al bies (en diagonal) y se estiró al coser o al usarla, así que el borde quedó más largo que el contorno.
  • Falta una vista, entretela o pespunte que le dé cuerpo al borde y lo mantenga pegado.
  • Tu espalda es un poco más recta o tu busto más pequeño que el molde, y el patrón trae de más justo en esa zona.

Ninguna de estas cosas significa que cosiste mal. Son diferencias normales entre un molde estándar y un cuerpo real.

¿Por qué se abre el escote? Borde a la medida del cuerpo → el escote pega y queda plano se separa Borde más largo que el contorno → sobra tela y se vence hacia afuera
Cuando el borde del escote es más largo que el contorno del cuerpo, la tela sobra y se separa.

Identifica dónde se abre (el paso que casi todas saltan)

Ponte la prenda frente al espejo y mírate también de costado. Con los dedos, pellizca el sobrante del escote hasta que el borde quede pegado al pecho. Fíjate en dos cosas: dónde se abre (adelante, atrás o a los lados) y cuánta tela sobra cuando lo pellizcas. Ese pliegue que armaste con los dedos es, justamente, lo que vas a quitar al coser. Marca con un alfiler los extremos del sobrante antes de sacarte la prenda.

Qué necesitas

  • Alfileres de cabeza de vidrio.
  • Aguja fina e hilo del color exacto de la prenda.
  • Cinta al bies angosta, o un trozo de la misma tela cortado al bies.
  • Hilo elástico transparente (se consigue en mercerías).
  • Cinta métrica y, si tienes, una regla pequeña.
  • Plancha: el vapor es tu mejor aliado para asentar la costura.
Cinta al bies, hilo elástico transparente, alfileres, aguja e hilo sobre lino
Reúne los materiales antes de empezar: con poco tienes todo lo necesario.

Método 1: la pinza disimulada en el hombro

Sirve para escotes que se abren adelante o atrás de forma pareja. La idea es esconder el sobrante dentro de la costura del hombro, donde no se nota.

  1. Con la prenda puesta, pellizca el sobrante del escote y llévalo en línea recta hacia la costura del hombro. Sujétalo con alfileres.
  2. Sácate la prenda con cuidado y dale vuelta al revés. Vas a ver que se formó una pequeña pinza que nace en el hombro y muere hacia el centro del escote.
  3. Marca la pinza con jaboncillo o un alfiler. Que termine en punta suave, sin un quiebre brusco, para que no se note un bulto.
  4. Descose unos centímetros de la costura del hombro, cose la pinza desde el borde hacia la punta y vuelve a cerrar el hombro.
  5. Plancha la pinza hacia la espalda y dale vapor. El escote bajó de tamaño justo lo que sobraba.
1 Pellizca elsobrante 2 Dobla haciael hombro 3 Cose en lacostura del hombro
La pinza nace en el hombro y se cierra dentro de la costura: por fuera no se ve.

Método 2: el elástico transparente en el borde

Es mi favorito para escotes redondos o amplios en telas suaves, porque recoge el borde de a poco y queda invisible desde afuera.

  1. Mide el contorno del escote y resta entre un 5 y un 10 por ciento. Si el borde mide 50 cm, corta unos 45 cm de hilo elástico transparente.
  2. Sujeta el elástico por el revés, sobre la vista o el dobladillo del escote, repartiendo el sobrante de forma pareja con alfileres.
  3. Cose con puntada de zigzag angosta, o a mano con puntadas flojas, estirando apenas el elástico mientras avanzas. No lo estires de más: solo lo justo para que el borde se recoja.
  4. Al terminar, el escote queda un poco más recogido y se pega solo al cuerpo. Plancha con cuidado, sin aplastar el elástico.
Antes Después borde suelto, se abre el elástico recoge el borde (línea azul = hilo elástico por el revés)
El hilo elástico, cosido un poco más corto que el borde, recoge el escote y lo pega al cuerpo.

Método 3: la cinta al bies como refuerzo

Cuando el escote se abrió porque la tela se estiró (típico en telas cortadas en diagonal), lo que falta es darle firmeza al borde.

  1. Corta una cinta al bies angosta, o una tira de la misma tela cortada en diagonal, del largo real que debería tener el escote (no del largo estirado).
  2. Prende la cinta por el revés, sobre el borde, distribuyendo con suavidad el sobrante de la tela a lo largo de la cinta.
  3. Cósela a mano con puntada escondida o a máquina muy cerca del borde. La cinta sostiene el escote a su medida correcta y no lo deja volver a vencerse.
  4. Plancha para asentar y comprueba frente al espejo.

Secretos para que no se note el arreglo

  • Prueba siempre con la prenda puesta antes de coser definitivo: un escote se ve distinto en el maniquí que en tu cuerpo.
  • Quita poco y comprueba. Es más fácil ajustar otra vez que rescatar un escote que quedó demasiado apretado y tira.
  • Usa hilo del color exacto y puntadas cortas en el derecho; en telas estampadas, escóndelas en una línea del dibujo.
  • El vapor de la plancha asienta la costura y borra los pliegues. No te saltes este paso.
  • Si dudas entre métodos, empieza por el elástico transparente: es el más reversible si no te convence.

El resultado

Con cualquiera de estos tres caminos, el escote deja de abrirse y vuelve a pegarse al cuerpo como debería desde el principio. Nadie nota que hubo un arreglo; solo ven una prenda que te queda bien. Y esa blusa que tenías abandonada en el armario por culpa del escote vuelve a ser de las que usas seguido.

Blusa terminada en un maniquí con el escote plano y pegado al cuerpo
El escote terminado: plano, pegado al cuerpo y sin rastro del arreglo.

Anímate a probarlo con esa prenda que tienes pendiente. Una costura pequeña, en el lugar correcto, cambia por completo cómo te queda la ropa.