Una falda forrada es otra cosa: cae mejor, no se transparenta, no se pega a las piernas y se siente de calidad apenas te la pones. Por eso las prendas buenas siempre llevan forro y las baratas no. La buena noticia es que forrar una falda en casa es mucho más sencillo de lo que parece: básicamente coses una segunda falda, un poco más simple, y la unes a la primera por la cintura.

Te explico el método paso a paso, que sirve tanto para una falda que estás confeccionando como para forrar una que ya tienes.
Por qué y con qué forrar
El forro cumple tres funciones: opacar (que no se transparente), mejorar la caída y dar comodidad (la tela no se pega ni pica). Se usa una tela fina y resbaladiza: raso, forrería, batista o un algodón muy liviano. La idea es que sea más liviano que la falda exterior.
Qué vas a necesitar

- La falda (terminada o sus piezas) y tela de forro (raso, forrería o batista).
- El mismo molde de la falda, o la falda como plantilla para cortar el forro.
- Alfileres, hilo al tono, tijera y máquina.
- Plancha para asentar las costuras.
Cómo forrar la falda, paso a paso
- Corta el forro con el molde de la falda. Usa las mismas piezas, pero hazlo 2 o 3 cm más corto de largo: el forro nunca debe asomar por el ruedo.
- Cose el forro como una falda aparte. Une sus costuras y pinzas igual que la falda exterior, dejando una abertura si la falda lleva cierre.
- Coloca el forro dentro de la falda, revés con revés. Las dos prendas miran hacia el mismo lado; haz coincidir las costuras laterales.
- Une las dos en la cintura. Prende los bordes superiores juntos y cóselos con una puntada larga; a partir de ahí se tratan como una sola pieza al poner la pretina o la cinturilla.
- Resuelve el cierre. Si la falda lleva cremallera, dobla el forro alrededor de la abertura y cóselo a mano con puntadas escondidas para que no estorbe.
- Dobladilla por separado. Haz el ruedo de la falda y, aparte, el del forro (más arriba). Nunca los unas en el bajo: cada uno cae libre.

Secretos para un forro prolijo
- El forro, siempre más corto. Si queda al ras o más largo, asoma y arruina el acabado.
- Deja holgura. Corta el forro un pelín más ancho (unos milímetros) para que la falda no tire; el forro nunca debe quedar más justo que la tela de afuera.
- Costuras hacia adentro. Que las costuras del forro queden enfrentadas a las de la falda (revés contra revés) para que no se sientan al usarla.
- Plancha cada paso. El raso se marca feo si no lo asientas con plancha tibia (cuidado, es sensible al calor).
- Puntadas escondidas en el cierre. Rematar el forro a mano alrededor de la cremallera es lo que da el aire profesional.
Para cerrar
Forrar una falda es, en el fondo, coser dos faldas y unirlas por la cintura: una de afuera, linda, y una de adentro, fina y un poco más corta. Con eso ganas opacidad, caída y comodidad, esos detalles que distinguen una prenda hecha con cariño de una improvisada. Anímate a forrar tu próxima falda o esa que se transparenta en el placard: vas a sentir la diferencia desde que te la pruebes.






