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Bordado

Cómo elegir el bastidor y tensar bien la tela para bordar

· · 4 min de lectura
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Si tus puntadas salen flojas, torcidas o con la tela fruncida, casi siempre el problema no es tu mano: es el bastidor. Bordar sobre una tela floja es como escribir sobre una hoja arrugada. Cuando la tela está tensa “como un tambor”, en cambio, la aguja entra y sale limpia, las puntadas quedan parejas y el bordado se ve prolijo casi solo. Elegir bien el bastidor y tensar la tela es el paso que más se salta y el que más diferencia hace.

Bastidor de madera con lino tenso como un tambor
La meta: una tela tensa como un tambor, lista para que la aguja trabaje sola.

Conoce las partes del bastidor

El bastidor (o aro de bordado) tiene tres piezas: un aro interior macizo, un aro exterior con una abertura y un tornillo que abre o cierra ese aro exterior. La tela se atrapa entre los dos aros y el tornillo regula cuánto la aprietan.

tornillo de ajustearo exterioraro interior
Aro interior, aro exterior y tornillo: con estas tres piezas se tensa todo.

Qué bastidor elegir

Varios bastidores de bordado, lino y destornillador
Distintos tamaños para distintos motivos: ten más de uno a mano.
  • De madera o de plástico con cierre a presión: los de madera con tornillo metálico son los que mejor sujetan; los de plástico van bien para telas finas.
  • Tamaño según el motivo: elige uno donde el diseño completo quepa dentro del aro. Mejor pequeño y manejable que enorme y flojo.
  • Aro interior forrado: si envuelves el aro interior con cinta de bies o tela, agarra mucho mejor y no resbala.
  • Un destornillador chico para apretar bien el tornillo en las telas gruesas.

La regla de oro del tamaño: el motivo tiene que caber entero dentro del bastidor. Si el aro queda sobre una zona ya bordada, aplasta las puntadas y deja marca.

✓ el motivo cabe entero✗ el aro pisa el bordado
Elige el aro para que el diseño entre completo y nunca tengas que pisar lo ya bordado.

Cómo tensar la tela, paso a paso

  1. Afloja el tornillo hasta que el aro exterior salga con facilidad y separa las dos piezas.
  2. Apoya la tela sobre el aro interior, centrando el motivo. Cuida que el hilo de la tela quede derecho, no en diagonal.
  3. Encaja el aro exterior por encima y empújalo hacia abajo hasta que la tela quede atrapada entre ambos.
  4. Tira de los bordes en cruz. Ve estirando la tela hacia afuera por arriba y abajo, luego por los lados, alternando, como quien centra el parche de un tambor.
  5. Aprieta el tornillo de a poco mientras sigues tirando. No lo cierres de golpe: ajusta, tira, vuelve a ajustar.
  6. Comprueba el “tambor”. Da un golpecito con el dedo en el centro: si suena firme y no se hunde, está lista. Si cede, afloja y vuelve a tensar.
Bastidor de perfil con la tela bien estirada
Bien tensa, la superficie queda plana y firme de borde a borde.

Secretos para una tensión perfecta

  • Forra el aro interior. Una vuelta de cinta de algodón o bies evita que las telas resbalosas se aflojen mientras bordas.
  • Re-tensa cada tanto. Con el uso la tela cede; vuelve a tirar de los bordes y aprieta el tornillo cuando notes que aflojó.
  • No dejes la tela tensada de un día para otro en telas delicadas: el aro deja una marca difícil de quitar. Afloja al terminar la sesión.
  • Protege el bordado. Si tu diseño es grande, mueve el bastidor pero nunca lo cierres sobre puntadas ya hechas; usa un retazo de tela fina encima como protección.
  • Hilo derecho, no al bies. Coloca la tela con la trama recta dentro del aro: así no se deforma el dibujo al tensar.

Para cerrar

Un buen bordado empieza mucho antes de la primera puntada: empieza al elegir el bastidor del tamaño justo y tensar la tela hasta que suene como un tambor. Forra el aro interior, tira de los bordes en cruz y aprieta el tornillo de a poco; con eso, tus puntadas van a salir parejas sin que tengas que pelear con la tela. Dedícale ese minuto extra antes de bordar y vas a ver la diferencia desde el primer punto.