Tejes una bufanda o una manta a dos agujas en punto jersey (el más liso y bonito) y, al soltarla, los bordes se enrollan como un canuto y los laterales no quieren quedarse planos. Es de las cosas que más desaniman a quien empieza, pero no es un error tuyo: el punto jersey se enrosca por naturaleza. La buena noticia es que hay trucos muy simples para domarlo y lograr piezas planas y prolijas.

Por qué se enrolla
El punto jersey (o santa clara) tiene una cara de puntos derechos y otra de revés. Esa diferencia de «tensiones» entre las dos caras hace que la tela se curve hacia un lado: los bordes laterales se enrollan hacia el revés y los de arriba y abajo, hacia el derecho. No se arregla apretando más; se arregla cambiando los bordes.
Qué vas a necesitar

- Tus agujas y lana.
- Saber tejer punto derecho y punto revés (con eso ya haces todos los bordes que no se enroscan).
- Alfileres y una superficie para bloquear al terminar.
Cómo evitar los bordes ondulados, paso a paso
- Enmarca con un punto que no se enrosque. El truco principal: rodea tu jersey con un borde de punto musgo (todo derecho), punto semilla/arroz o elástico. Esos puntos son planos por naturaleza y «sujetan» los bordes.
- Empieza y termina con unas vueltas del borde. Teje 4-6 vueltas de musgo o semilla antes y después del cuerpo de jersey, para los bordes superior e inferior.
- Agrega unos puntos de borde a cada lado. En cada vuelta, teje los primeros y últimos 3-5 puntos en el punto del marco (musgo o semilla), aunque el centro sea jersey.
- Desliza el primer punto de cada vuelta. Pasar el primer punto sin tejer (deslizado) deja un borde lateral más firme y parejo, que ayuda a que no se ondule.
- Mantén la tensión pareja. Una tensión muy floja acentúa el enroscado; busca un punto firme y constante.
- Bloquea al terminar. Humedece la pieza, préndela estirada y plana sobre una superficie y déjala secar; el bloqueo asienta los bordes definitivamente.

Secretos para piezas bien planas
- El borde tiene que ser suficiente. Uno o dos puntos no alcanzan; usa al menos 3-5 a cada lado y varias vueltas arriba y abajo.
- Punto musgo, lo más fácil. Si recién empiezas, tejer todo derecho en los bordes (musgo) es la solución infalible.
- Desliza el primer punto. Pequeño gesto, gran diferencia en la prolijidad del lateral.
- No te saltes el bloqueo. Aun con buenos bordes, el bloqueo es lo que deja la pieza impecable.
- Para jersey «puro» sin bordes (un suéter que se cose), igual conviene bloquear y, al unir, las costuras sujetan los bordes.
Para cerrar
Que el tejido plano se ondule no es culpa tuya: es la naturaleza del punto jersey. La solución es enmarcarlo con un borde que no se enrosque —musgo, semilla o elástico—, deslizar el primer punto y bloquear al final. Con esos trucos, tus bufandas y mantas van a caer planas y prolijas, sin pelear con los bordes. Pruébalos en tu próxima pieza: vas a ver la diferencia desde las primeras vueltas.






