Los alhajeros artesanales hechos con troncos pequeños son una fusión perfecta entre naturaleza y funcionalidad. Esta propuesta de manualidad combina la calidez de la madera con un diseño único y rústico, ideal para guardar joyas o pequeños recuerdos de forma especial.
¿Por qué hacer alhajeros artesanales con troncos?
Reutilizar troncos caídos o restos de poda es una excelente forma de crear piezas decorativas sin dañar el medio ambiente. Además, los alhajeros artesanales son una opción perfecta para regalar, decorar tocadores o como parte de una colección de piezas hechas a mano.
Materiales que necesitas
Troncos pequeños, secos y cortados en secciones
Bisagras pequeñas recicladas
Lija fina para madera
Serrucho o herramienta para cortar madera
Pegamento fuerte o tornillos pequeños
Barniz o aceite para madera

Paso a paso para crear un alhajero artesanal
Corte del tronco: Elige un tronco de 10 a 15 cm de largo. Corta una tapa delgada en la parte superior (como si fuera la tapa de una caja).
Hueco interior: Con una herramienta adecuada, vacía el interior del tronco para formar el compartimento.
Lijado: Lija bien toda la pieza, eliminando astillas y suavizando los bordes.
Colocación de bisagras: Atornilla o pega las bisagras en la parte trasera para unir la tapa con la base.
Acabado: Aplica barniz o aceite natural para proteger la madera.
Ideas de decoración
Puedes personalizar los alhajeros artesanales pintando detalles, grabando nombres o añadiendo textiles en el interior. Otra idea es forrar la parte interna con fieltro o terciopelo.
Usos prácticos del alhajero
Además de guardar anillos, collares y aretes, estos alhajeros también pueden servir para almacenar pequeños objetos como monedas, notas o llaves.






